Terapia ocupacional – Integración sensorial

La terapia ocupacional siempre va dirigida a capacitar al niño, la familia y el entorno. Para ello trabajará no sólo en la sala de terapia ocupacional, sino en el ambiente real del pequeño (casa, escuela, parques…). De esta manera, el terapeuta ocupacional observa las necesidades reales del niño y las capacidades con las que cuenta, tanto él como su entorno. Las terapias son individuales, pero en ocasiones trabajamos en pareja de niños e incluso en grupo, con el fin de enriquecer aún más la intervención (siempre que las necesidades de los niños lo requieran).

Para nosotras, capacitar al niño significa que se desenvuelva de manera autónoma en los distintos ambientes donde interactúa, realizando actividades como el vestido, la higiene o la alimentación, entre otras, sin la ayuda de su entorno. Capacitar al niño significa también, que éste llegue a ser capaz de realizar sus obligaciones académicas de manera satisfactoria.

Desde terapia ocupacional basamos nuestra intervención en diferentes enfoques terapéuticos (Integración Sensorial, Neurodesarrollo, Psicomotricidad…) intentando dar respuesta a las necesidades de cada niño, pero sobretodo, cuidando el desarrollo infantil.

La Terapia Ocupacional basa su intervención (motora, sensorial y cognitiva) en los conocimientos obtenidos por la neurociencia, la cual le permite conocer el funcionamiento del cerebro durante el aprendizaje, y cómo el movimiento influye en él.

Por eso, si observas el trabajo de este profesional, lo que podrás ver es cómo tu hijo juega, sin embargo, lo que el terapeuta hace es estimular las áreas cerebrales implicadas preparando al pequeño para el aprendizaje.

Y es que, el terapeuta ocupacional debe trabajar bajo el máximo rigor científico y terapéutico.

Trabajando la integración sensorial, la maduración neurológica, la consciencia corporal, la motivación intrínseca del niño y su nivel de alerta, estamos influyendo en su conducta, motricidad, atención, comunicación, lateralidad…obteniendo como resultado una mejora en el aprendizaje, autonomía y habilidades sociales entre otras.

*Si la base sensoriomotora de un niño no es la correcta, no podrá desarrollar adecuadamente hitos propios de cada edad (gateo, la marcha, juego, atención, emociones, habilidades sociales y escolares…)

TU HIJO DEBE ACUDIR SI TIENE…

  • Problemas de Integración Sensorial
  • Déficit de Atención
  • Déficit de Hiperactividad
  • Trastornos Generalizados del Desarrollo (Autismo, Asperger)
  • Prematuros
  • Trastorno Específico del Lenguaje
  • Síndromes genéticos (Síndrome de Down, Síndrome de X Frágil…)
  • Daño Cerebral Infantil (traumatismos cráneo-encefálicos, lesiones cefálicas…)
  • Parálisis Cerebral Infantil
  • Disfunción del Miembro Superior (parálisis braquiales…)
  • Espina Bífida

TAMBIÉN PUEDE VENIR SI PRESENTA DIFICULTADES COMO…

  • Déficit en la coordinación motora (fina o gruesa)
  • Dificultad en el aprendizaje (lectura, escritura, matemáticas…) o mala adaptación escolar
  • Problemas en la Alimentación (hiper/hipo sensibilidad, baja tolerancia a alimentos nuevos, texturas, etc)
  • Problema en la Praxis (dificultad para organizarse, planificarse, torpeza…)
  • Baja Autoestima
  • Baja Autonomía
  • Falta de habilidades sociales
  • Problemas de lateralidad
  • Alteraciones conductuales y/o emocionales

Y TAMBIÉN SI…

Sus padres quieren saber que todo va bien.

Integración sensorial

Los talleres de integración sensorial son dinámicas grupales constituidas con el fin de estimular el cerebro mediante actividades físicas creativas que posibiliten no solo el entrenamiento físico del cuerpo, sino también permite trabajar aspectos sociales, emocionales y capacidades cognitivas.

 

En dichos talleres trabajamos 100% de manera grupal para favorecer la empatía, la capacidad de llegar a acuerdos y habilidades para la colaboración.

 

Además de las actividades físicas, se dedicará un tiempo al análisis y comprensión de emociones, sensaciones y situaciones que hayan ido surgiendo tras enfrentarse a los desafíos de la actividad, para así extrapolar los aprendizajes a la vida cotidiana de los participantes.

BENEFICIOS

  • Beneficios físicos: desarrollo del motor fino y grueso mediante la estimulación de todos los sentidos, sobre todo del sistema propioceptivo y vestibular.
  • Beneficios sociales y emocionales: análisis y comprensión de las emociones, sensaciones y situaciones surgidas tras superar los retos planteados en la dinámica buscando extrapolar estos aprendizajes al día a día.
  • Beneficios para el lenguaje: el movimiento promueve la elaboración y la salida del lenguaje, el cual se pondrá en práctica para la ejecución del trabajo en equipo.
  • Beneficios cognitivos: se desarrolla la resolución de problemas, la creatividad, la atención, la lecto-escritura, la planificación o la memoria entre otras.

Trabajamos bajo el paraguas de los conocimientos científicos actuales, sabiendo que las capacidades cerebrales se desarrollaran en pirámide. En primer lugar se desarrollan las capacidades sensorio-motoras, éstas serán la base de las capacidades emocionales y el desarrollo óptimo de ambas capacidades influirán sobre las capacidades cognitivas.

Los talleres de integración sensorial son dinámicas grupales o individuales.