La Logopedia es la disciplina que engloba el estudio, prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la comunicación humana, manifestados a través de patologías y alteraciones en la voz, el habla, el lenguaje (oral, escrito y gestual), la audición y las funciones orofaciales, tanto en población infantil como adulta.

 

Desde que el bebé emite los primeros balbuceos a los pocos meses de edad, hasta que el niño se expresa verbalmente sin ninguna dificultad pasan varios años en los cuales debe aprender a desarrollar todos los aspectos del lenguaje de manera gradual. Pero no siempre esto es así y nos podemos encontrar con que el niño presenta un retraso en la adquisición del lenguaje o que hay algunos de sus aspectos que están alterados.

Patologías más frecuentes en la población infantil:

  • Retraso en el desarrollo del lenguaje: retraso en la aparición o en el desarrollo de todos los niveles del lenguaje, que afecta sobre todo a la expresión y, en menor medida, a la comprensión, sin que esto se deba a un trastorno generalizado del desarrollo, ni a déficit auditivo o  trastornos neurológicos.
  • Dislalias: dificultad en la correcta articulación de los fonemas o grupos de fonemas, pudiendo omitir, distorsionar o sustituir el fonema alterado.
  • Disfemia: es un trastorno en la fluidez del habla. Se caracteriza por repeticiones frecuentes o prolongaciones de sílabas o palabras que afectan al ritmo del lenguaje. Coloquialmente se conoce como tartamudez.
  • Disfonía: Trastorno de la voz de origen orgánico o funcional que afecta al timbre, la intensidad, la extensión y la duración de la voz. Su característica esencial es el enronquecimiento del timbre de la voz.
  • Trastornos en la lectoescritura: dificultad en el aprendizaje de la lectura y la escritura.
  • Trastornos miofuncionales: Alteraciones de las funciones orofaciales tales como deglución atípica, respiración bucal, protrusión lingual, disfagia…

¿Cuándo acudir al logopeda?

  • A partir de los 2 años el niño no habla o habla muy poco.
  • A partir de los 2 años y medio – tres no se le entiende hablar, los adultos que no están acostumbrados a su forma de hablar no le entienden.
  • Habla infantilizada con vocabulario reducido y habla telegráfica o frases mucho más cortas a las esperadas por su edad.
  • Sustituye unos sonidos por otros.
  • Afonías frecuentes.