A menudo, incluso en la mejor de las infancias se viven momentos difíciles. Consideramos trauma a cualquier experiencia vital que tenga un efecto negativo y duradero en la persona, por lo que cualquier suceso que genere malestar, será abordado como tal. Lo que unos pueden considerar experiencias “normales”, para otros pueden ser la causa de disfunciones presentes almacenadas incorrectamente en las redes de memoria.

FOTO WEB EMDR Y FOTO PARA ARTICULO BLOG

EMDR es todo un abordaje psicoterapéutico que se nutre de otras corrientes y perspectivas. En el trabajo con niños, concretamente, se combina EMDR con técnicas proyectivas, juegos, dibujos, etc. adaptándolo, por supuesto, a determinados factores tales como su etapa evolutiva, sintomatología…

Los niños, generalmente, presentan una capacidad resolutiva de la información más rápida que los adultos. Esto se debe, precisamente, a su corta edad y a que las experiencias negativas vividas, por tempranas que sean, serán más recientes que las de cualquier persona en edad adulta ya que ésta habrá lidiado con ellas durante mucho más tiempo, y quizá de manera repetida. Por ello, identificar y abordar el problema con la mayor brevedad posible resulta crucial para eliminarlo, prevenir complicaciones y superar el malestar.